El huerto y el entorno de Igartubeiti en marzo

El huerto

A mediados de marzo, se puede comenzar a plantar acelgas. A pesar de que esta verdura provenga del mediterráneo, tuvo una rápida expansión, adecuándose a climas más fríos y húmedos. A esta planta no le gusta el calor ni que la tierra esté árida. Conviene plantarla en la tierra con mucho abono orgánico, dónde el agua circule bien y en un rincón dónde le dé el sol. No le afectan ni el frío ni las heladas, aguanta hasta -14C. Para su cultivo, en primer lugar, hay que hacer un pequeño agujero en la tierra y dejar unos 40cm de una planta a otra y también entre las hileras.

El entorno

El mes de marzo es buen momento para llevar a cabo la poda de algunos árboles. Al podar, al árbol se le produce una herida, que conviene cerrarla correctamente para evitar enfermedades que pueden complicar el crecimiento del árbol. Para ello no es necesario ningún remedio químico ni ningún ungüento, es la savia del propio árbol la que cierra la herida con su flujo. Por ese motivo es conveniente hacer la poda a principios de primavera, cuando la savia acaba de activarse. Las ramas podadas pueden utilizarse para plantar como esquejes. Se puede comenzar podando el geranio, la hortensia, la rosa o los frutales como el manzano.

También es época de plantar algunos árboles y arbustos en nuestro entorno, es mejor hacerlo en días que no haga mucho frío. En sitios sombríos, aquellos que pierden la hoja, y en los otros espacios los que no pierden la hoja. Entre estos últimos se encuentra el acebo, arbusto que crece de manera salvaje en los bosques y montañas de nuestro entorno. En los caseríos ha sido utilizado para construir cercados naturales. Parece un espino por la forma de sus hojas, pero no lo es, los bordes son muy puntiagudos. La forma de sus hojas, está relacionada con la propia defensa que ha generado la planta contra el ganado durante miles de años. Las hojas que se encuentran en lo alto del arbusto no tienen las esquinas puntiagudas. Al mismo tiempo, el acebo durante el verano y el otoño da un fruto rojo, imprescindible en la alimentación de diversas/os aves y pájaros durante buena parte del invierno. La madera del acebo es muy gruesa y muy apreciada para la ebanistería. El líquido que se obtiene de su tronco se ha utilizado en la caza de diferentes aves. Esta extracción le ha afectado y deteriorado hasta ponerlo en peligro, por eso hoy en día es una especie protegida, por su importancia para el ecosistema.